Los procesos de intervención inclusiva están orientados a la atención de todos los actores educativos (alumnos, docentes, directivos, padres de familia, comunidad, etc.) y sugen como una necesidad ante las estructuras escolares que atienden a una minoría de la población, lo cual constituye un cambio profundo en las políticas, organización y prácticas educativas. Estos procesos influyen sobre la cultura escolar, ya que ésta determina en un alto grado la percepción que el docente tiene acerca de su trabajo y sus alumnos. Las culturas escolares tradicionales, sustentadas por rígidaz estructuras de organización, el aislamiento de los maestros y los altos niveles de especialización entre docentes, suelen encontrarse en problemas cuando se enfrentan a circunstancias inesperadas. 

Por otra parte, los niños que no “cuadran” con las características esperadas por la escuela, motiva a seguir buscando una cultura más colegiada que brinde apoyo a los maestros que desean experimentar con nuevas respuestas pedagógicas. A lo largo de la asignatura se analizan los aspectos teóricos y metodológicos que conforman los procesos de intervención para lograr la inclusión a nivel institucional y grupal, ante todo a partir de las prácticas directivas y docentes. Este enfoque de transformación implica acciones de planeación, ejecución y evaluación en donde los colaboradores logran ser líderes y promueven el reconocimiento de la individualidad como algo que debe ser respetado y celebrado. El énfasis está puesto en la resolución de problemas empleando la metodología propuesta por Ainscow (2001) para crear contextos educativos que puedan llegar a todos los estudiantes. Esto permite generar una propuesta fundamentada para la implementación de un proceso de intervención considerando estrategias de atención psicológica y pedagógica, en los ámbitos familiar y escolar